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  • irakasleak 08:15 on 2013/05/16 Permalink | Reply
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    Guraso eskola: Tyler DeWitt “Hey profesores de ciencias, háganlo divertido” 

    Tyler_DeWitt

    Zientziako irakasle honek testu liburuek erabiltzen duten hizkuntza “serioa” eta “perfektua” kritikatzen du eta ulergarriagoa eta dibertigarriagoa den beste hizkuntza baten alde hitz egiten du. Kasu honetan, zientziaren esparrua da berak aipatzen duena, baina beste esparrutan antzeko zer edo zer esan daitekeela iruditzen zaigu.

    Transkripzioa

    Les voy a contar una historia.

    Es mi primer año como profesor de ciencias en la escuela secundaria y estoy muy ansioso. Muy entusiasmado, dando todo de mí en la planificación de las lecciones. Pero de a poco estoy llegando a la conclusión espantosa de que tal vez mis alumnos no estén aprendiendo nada.

    Un día pasa esto: Le di a la clase un capítulo del libro de texto para leer sobre mi tema favorito de toda la biología: los virus y cómo es que atacan. Me entusiasmaba discutir esto con ellos, y llego y pregunto: “¿Alguien puede explicarme la idea principal y por qué es tan genial?”

    Silencio total. Finalmente, mi alumna favorita me mira directamente a los ojos, y dice, “La lectura estuvo espantosa”. Y luego aclaró diciendo. “Usted sabe, no quiero decir que sea espantosa. Sino que no entendí una sola palabra. Es aburrida. Um, a quién le importa, es espantosa”.

    Oigo sonrisas cómplices por todo el salón, y me doy cuenta de que el resto de mis alumnos están en la misma situación y que quizás tomaron notas o memorizaron definiciones del libro pero ninguno realmente entendió la idea principal. Ninguno de ellos puede decirme por qué esto es tan genial y por qué es tan importante.

    Estoy completamente desconcertado. No tengo idea de qué hacer. Entonces lo único que se me ocurre es decir, “Escuchen. Les voy a contar una historia. Los personajes principales de la historia son bacterias y virus. Estos muchachos explotan un par de millones de veces. Las verdaderas bacterias y virus son tan pequeños que no se pueden ver sin un microscopio, y tal vez ustedes conocen las bacterias y los virus porque ambos nos enferman. Pero lo que muchos no saben es que los virus también enferman a las bacterias”.

    Ahora, la historia que empiezo a contarle a mis alumnos empieza como una historia de terror. Había una vez una pequeña bacteria feliz. No se encariñen mucho con ella. Probablemente esté flotando en su estómago o en alguna comida estropeada, y de pronto, no se empieza a sentir muy bien. Quizás almorzó algo en mal estado, y entonces las cosas se ponen realmente mal cuando su piel se desgarra y ve un virus salir de sus entrañas. Y luego se pone muy feo cuando estalla y un ejército de virus se desborda desde sus entrañas. Si, —¡Correcto, ouch!— Si ven esto, y son una bacteria, esta vendría a ser su peor pesadilla. Pero si son un virus y ven esto, crucen las piernitas y piensen, “Somos lo máximo”. Porque tomó mucho trabajo infectar a esta bacteria. Esto es lo que tuvo que suceder. Un virus se aferró a una bacteria y metió su ADN en ella. Después de eso, el ADN de ese virus hizo cosas que rompieron el ADN de la bacteria. Y ahora que nos deshicimos del ADN de la bacteria, el ADN del virus toma el control de la célula y le ordena que comience a producir más virus. Porque, verán, el ADN es como un plano que le dice a los seres vivientes lo que deben producir. Esto es un poco como ir a una fábrica de autos y reemplazar los planos con los de robots asesinos. Al día siguiente los trabajadores vuelven, hacen su trabajo, pero ahora siguen instrucciones diferentes. Entonces reemplazar el ADN de la bacteria con el del virus convierte a la bacteria en una fábrica de virus, es decir, hasta que se llene de virus y estalle. Pero esa no es la única forma en la que un virus infecta una bacteria. Algunos son mucho más astutos. Cuando un virus agente secreto infecta una bacteria, hacen un poco de espionaje. Aquí, este virus agente secreto encubierto está infiltrando su ADN en células bacterianas, pero aquí está lo curioso: no hace nada dañino, al menos al principio. En cambio, se infiltra silenciosamente en el ADN de la bacteria, y solo se queda allí como una célula terrorista durmiente aguardando instrucciones. Y lo interesante es que cuando esta bacteria tiene hijos, esos hijos también tienen dentro el ADN del virus. Así que ahora tenemos toda una gran familia de bacterias llena de células de virus durmientes. Viven allí felizmente hasta que llega una señal y —¡Bam!— todo el ADN se desparrama. Toma el control de esas células y las convierte en fábricas de virus y todas estallan, toda una gran familia de bacterias muriendo con virus que salen de sus tripas, virus que toman el control de las bacterias. Ahora entienden cómo es que los virus atacan las células. Hay dos formas: a la izquierda, lo llamamos el ciclo lítico, en el cual los virus entran y toman el control de las células. Y a la [derecha] el ciclo lisogénico que usa virus agentes secretos.

    No es tan difícil, ¿verdad? Y ahora todos ustedes lo entienden. Pero si se han graduado de la secundaria, les puedo casi garantizar que ya han visto esta información. Pero apuesto a que se la presentaron de un modo que no les quedó exactamente guardado en la cabeza.

    Entonces cuando mis alumnos comenzaron a aprender esto, ¿por qué lo odiaban tanto? Bien, hubo un par de razones.

    En primer lugar, les puedo asegurar que sus libros de texto no decían nada de virus agentes secretos, y no tenían historias de terror. Ya saben, en la comunicación de la ciencia hay cierta obsesión con la seriedad. Me mata. No estoy bromeando. Solía trabajar para una editorial educativa, y como escritor, siempre se me dijo que nunca usara historias, bromas o lenguaje atractivo, porque entonces mi trabajo podría no verse “serio” y “científico”. ¿Verdad? Es decir, porque Dios prohíbe divertirse cuando se aprende ciencia. Tenemos este rama de la ciencia donde todo es acerca de baba y cambios de colores. Miren esto. Y luego tenemos, por supuesto, como cualquier buen científico debe tener, ¡explosiones! Pero si un libro de texto parece demasiado divertido, de alguna forma es no científico.

    Otro problema es que el lenguaje de los libros de texto era realmente incomprensible. Si queremos resumir la historia que recién les conté, podríamos comenzar diciendo algo como, “Estos virus hacen copias de sí mismos infiltrando su ADN en una bacteria”. El modo en que esto aparecía en el libro era más o menos así: “La reproducción bacteriófaga se inicia mediante la introducción de ácido nucléico viral en una bacteria”. Genial, perfecto para alumnos de 13 años.

    Pero este es el problema. Hay muchísima gente en la educación científica que leería esto y diría que no hay forma de presentarle esto a los estudiantes porque contiene cierto lenguaje que no es completamente preciso. Por ejemplo, les dije que los virus tienen ADN. Bien, una fracción muy pequeña de ellos no lo tienen. En cambio, tienen algo que se llama ARN. Entonces un escritor científico profesional subrayaría eso y diría, “Esto hay que sacarlo. Tenemos que cambiarlo por algo mucho más técnico”. Y después de que un equipo de editores científicos profesionales hayan revisado esta explicación tan sencilla, encontrarían errores en casi todas las palabras que he usado, y tendrían que cambiar todo lo que no fuese lo suficientemente serio, y todo lo que no fuese 100 % perfecto. En ese caso sería correcto, pero completamente imposible de entender. Esto es horrible.

    Saben, yo sigo hablando de esta idea de contar una historia, y es como si la comunicación científica hubiese adoptado esta idea de lo que yo llamo la tiranía de la precisión, donde no se puede simplemente contar una historia. Es como si la ciencia se hubiese convertido en ese horrible narrador que todos conocemos, que nos da detalles que a nadie le interesan, algo como, “Ah, me encontré para almorzar con mi amiga el otro día, y ella llevaba unos jeans feos. O sea, no eran realmente jeans, sino más bien leggings, pero, como, supongo que eran algo así como jeggings, como, pero creo…”, y uno piensa, “Ay, por Dios. ¿Cuál es la idea?” O peor aún, la educación científica se está convirtiendo en ese tipo que siempre dice, “De hecho”. ¿Cierto? Y uno quisiera decir, “Oh, amigo, tuvimos que levantarnos en medio de la noche y conducir 160 km en completa oscuridad”. Y el tipo dice, “De hecho, fueron 160,93 km”. Y uno piensa, “De hecho, ¡cállate! Solo estoy tratando de contar una historia”.

    Porque la buena narrativa se basa en una buena conexión emotiva. Tenemos que convencer al público de que lo que estamos diciendo es importante. Pero es igual de importante saber qué detalles deberíamos omitir para que la idea principal se entienda igual. Me recuerda lo que dijo el arquitecto Mies van der Rohe, y parafraseo, cuando dijo que a veces uno debe mentir para decir la verdad. Creo que esta opinión es especialmente relevante para la educación científica.

    Finalmente, con frecuencia me decepciono tanto cuando las personas piensan que estoy abogando por simplificar la ciencia. Eso no es cierto. Actualmente estoy haciendo un doctorado en el MIT, y entiendo perfectamente la importancia de una comunicación científica detallada entre expertos, pero no cuando se está tratando de enseñar a muchachos de 13 años. Si un estudiante joven piensa que todos los virus tienen ADN, eso no va a arruinar sus posibilidades de éxito en ciencias. Pero si un joven estudiante no puede entender nada de ciencia y aprende a odiarla porque suena siempre así, eso sí arruinará sus posibilidades de éxito.

    Esto debe parar, y ojalá que este cambio viniese de las instituciones más importantes que están perpetuando estos problemas, y les ruego, les suplico que paren ahora mismo. Pero creo que es poco probable. Somos muy afortunados de tener recursos como internet, donde podemos eludir estas instituciones de abajo hacia arriba. Existe un creciente número de recursos en línea que se dedican simplemente a explicar la ciencia de manera sencilla y comprensible. Sueño con una página similar a Wikipedia que explique cualquier concepto científico imaginable en un lenguaje sencillo que cualquier alumno de secundaria pueda entender. Y yo mismo paso la mayor parte de mi tiempo libre haciendo estos videos científicos que publico en YouTube. Explico el equilibrio químico usando analogías de bailes escolares incómodos y hablo de pilas de combustibles con historias acerca de niños y niñas en un campamento de verano. Los comentarios que recibo a veces están mal escritos y a menudo acompañados de “lolcats”, pero aún así son tan complacidos, tan agradecidos, que sé que esta es la manera correcta de comunicar la ciencia.

    Aún queda muchísimo trabajo por hacer, sin embargo, si ustedes están involucrados en ciencia de alguna manera los insto a unirse a mí. Tomen una cámara, comiencen a escribir un blog, lo que sea, pero dejen de lado la seriedad, dejen de lado la jerga. Háganme reír. Hagan que me importe. Dejen de lado esos detalles molestos que a nadie le interesan y simplemente lleguen al punto. ¿Cómo deberían comenzar? ¿Por qué no dicen, “Oigan, les voy a contar una historia?”

    Gracias.

    (Aplausos)

     
  • irakasleak 08:15 on 2013/05/15 Permalink | Reply
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    Guraso eskola: Arvind Gupta “Convirtiendo basura en juguetes educativos” 

    Arvind_Gupta

    Baliabide eskasia dagoen egoeratan, batzuen jokabidea kexu azaltzean datza, baina Arvind Gupta bezalako beste batzuk pasioa jarriz eta irudimenari zukua ateraz era guztietako ahaleginak egiten dituzte egoera horri aurre egiteko. Bideoan ikusiko duzuen bezala, zaborren artean bildutako materialekin gauza asko landu daitezke.

    Transkripzioa

    Mi nombre es Arvind Gupta y soy fabricante de juguetes. Hace 30 años que construyo juguetes. En los años 70 estaba en la universidad. Eran tiempos bastante revolucionarios. Podemos decir que había un fermento político; los estudiantes, en las calles de Paris, se revelaban contra la autoridad. Estados Unidos estaba sacudido por el movimiento contra Vietnam y el de los Derechos Civiles. En la India teníamos el movimiento naxalita, el movimiento campesino. Como sabemos, cuando la sociedad se agita políticamente, se libera mucha energía. El movimiento nacionalista en la India es un buen testimonio. Muchas personas renunciaron a sus puestos bien pagados y se lanzaron al movimiento nacionalista. A principios de los 70 uno de los principales programas en la India era la revitalización de las ciencias en las escuelas rurales.

    Hubo un personaje; Anil Sadgopal que obtuvo su doctorado en Caltech y regresó como bióloga molecular al instituto de investigación de vanguardia de la India, TIFR. A los 31, ella no podía relacionar sus investigaciones con la vida de la gente común. Entonces hizo unos diseños e inició un programa rural de ciencias. Muchos se inspiraron en esto. El tema a principios de los 70 era “Ve hacia la gente, vive con ellos, ámalos. Arranca con lo que saben. Parte de lo que tienen”. Esta idea era como una definición.

    A mí me llevó un año. Fui a trabajar a Telco, muy cerca de Pune. Fabricaba camiones Tata. Allí estuve dos años, hasta que me di cuenta que no había nacido para hacer camiones. A menudo uno no sabe lo que desea hacer, pero sí es suficiente saber lo que no se quiere hacer. Así fue como me tomé un año libre y me fui a este programa rural de ciencias. Fue un momento crucial. Era un pueblo muy pequeño, con mercado semanal, en el que la gente, una vez a la semana, ponían todo a la vista. Me dije: “Voy a quedarme aquí un año”. Me puse a comprar una muestra de cada cosa que se vendía en los andenes. Algo que encontré fue este caucho negro.

    Se llama válvula de cámara de bicicleta. Para inyectar aire en una bicicleta, se usa una de éstas. Y en algunos modelos, se toma una válvula de cámara de bicicleta, le insertan dos fósforos y tenemos una unión flexible. Una unión de tubitos. Se comienza por enseñar sobre ángulos; el agudo, el recto, el obtuso, el plano. Basta con unirlas. Si hay tres, se las puede enlazar se forma un triángulo. Con cuatro se hace un cuadrado, se puede hacer un pentágono o un hexágono; toda clase de polígonos con algunas propiedades maravillosas. Por ejemplo, al mirar un hexágono se ve como una ameba que cambia de forma constantemente. Se puede tirar de aquí y se convierte en un rectángulo. Si le da un empujón, se vuelve un paralelogramo. Pero está tembloroso. Por ejemplo, miren el pentágono. Si tiran de él, se convierte en un bote en forma de trapecio. Si lo empujan, toma la forma de una casa. Se convierte en un triángulo isósceles, de nuevo muy tembloroso. Este puede verse bien cuadrado y arreglado, se le da un pequeño empujón y se vuelve un rombo. O de forma de cometa. Pero si le damos un triángulo a un niño, no puede hacer nada

    ¿Por qué usar triángulos? Porque los triángulos son las únicas estructuras rígidas. No se puede hacer un puente con cuadrados porque vendría el tren y lo sacudiría. La gente común lo sabe; si usted va a una aldea en la India, puede que ellos no hayan ido a la universidad, pero nadie construye el techo así. Es que si le ponen tejas encima, simplemente se derrumba. Siempre hacen los techos triangulares. Esto es ciencia popular.

    Si se perfora un agujero aquí y se le pone un fósforo, se obtiene una unión en T. Y si se colocan otros tres lados en los tres vértices del triángulo, tendremos un tetraedro. Así se hacen figuras en 3D. Se hace un tetraedro como éste. Y ya hecho se hace una casita. Le ponen esto encima. Se puede hacer una unión de cuatro. O de seis. Se necesitan cantidades. Ahora esto. Se hace una unión de seis y queda un icosaedro. Se puede jugar con esto. Así se hace un iglú. Esto era en 1978. Yo era un joven ingeniero de 24 años cuando pensé que esto era mucho mejor que hacer camiones. (Aplausos) Y si ahora se le meten cuatro bolitas se tiene una simulación de la estructura del metano, CH4. Cuatro átomos de hidrógeno en las 4 puntas del tetraedro y en el centro uno de carbono.

    Desde entonces pienso que he sido realmente afortunado por ir a 2.000 escuelas de mi país; escuelas rurales, oficiales, municipales, exclusivas. Me han invitado a la mayoría. Cada vez que voy a una escuela, veo el brillo en los ojos de los niños. Veo esperanza. Veo felicidad en sus caritas. A los niños les gusta hacer cosas, quieren construir.

    Ahora, hacemos cantidades de bombas. Esta es una bomba pequeña con la que se puede inflar un globo. Es de verdad. Se puede reventar el globo. Y tenemos un lema: “lo mejor que un niño puede hacer con un juguete, es romperlo”. Así, todo lo que hacemos, es una afirmación muy provocativa, esta cámara de bicicleta y este pico de plástico, Pongo el pico en una vieja cámara de bicicleta. Y así se hace una válvula. Se le pone un poco de cinta adhesiva Es de una sola vía. Se pueden hacer muchísimas bombas. Y esta es otra; se toma un pitillo, se le mete un palito, se hacen dos medios cortes. Esto es lo que hay que hacer… se doblan ambos lados para formar un triángulo y se cubre alrededor con cinta. Esta es la bomba. Ahora, si tenemos esta bomba; es como un rociador bien grande. Como una centrífuga. Si se hace girar algo, tiende a salir volando.

    (Aplausos)

    Es decir, si está [confuso]. se hace esto con una hoja de palma. Muchos de los juguetes tradicionales se basan en principios científicos. Si hago girar algo, tiende a salir volando. Si lo hago con las dos manos; esto es divertido, Señor Volador. Correcto. Este es un juguete hecho de papel. Sorprendente. Hay cuatro dibujos. Se ven insectos. Se ven ranas, culebras, águilas, mariposas, ranas, culebras, águilas. Un papel que se puede [confuso], diseñado por un matemático de Harvard, en 1928. Arthur Stone, mencionado por Martin Gardner en varios de sus libros. Esto es divertido para las niños. Ellos aprenden sobre la cadena alimenticia. Las ranas se comen a los insectos, las culebras se comen a las ranas, las águilas se comen a las culebras. Esto puede ser… si se tiene papel de fotocopias, papel tamaño A4, podemos estar en una escuela municipal o del gobierno… un papel, una báscula y un lápiz. No se necesita pegamento ni tijeras. En tres minutos, simplemente lo dobla. Y los usos solo están limitados por la imaginación. Si el papel es pequeño, se obtiene un flexágono pequeño. Si es más grande, se obtiene uno mayor.

    Ahora, este es un lápiz con unas pocas ranuras. Se le coloca un pequeño ventilador. Este es un juguete de más de cien años. Ha habido seis artículos de investigación importantes, sobre esto. Hay unas ranuras aquí, se pueden ver. Si tomo una lengüeta y la froto, sucede algo sorprendente. Seis artículos de investigación, importantes. En verdad, Feynman de niño, estaba fascinado con esto. Escribió un artículo al respecto. No se necesita un Colisionador de Hadrones de tres mil millones para hacerlo. Ahí está para todos los niños, todos pueden disfrutarlo. Si le ponemos un disco coloreado, los siete colores se funden. De esto hablaba Newton hace 400 años, que la luz blanca está compuesta de siete colores… simplemente la hacemos girar.

    Este es un pitillo. Lo que hice fue sellar los dos extremos con cinta, y cortar en la esquina derecha y en la inferior izquierda. Quedaron agujeros en las esquinas opuestas. Hay otro huequito aquí… Esto es como un pitillo para soplar. Si le meto esto… Hay un hueco aquí, y lo cierro. Hacerlo cuesta muy poco. Bien divertido que los chicos lo hagan.

    Lo que hacemos es un motor eléctrico bien sencillo. Bueno, este es el motor más sencillo del mundo. Lo que más cuesta es la batería interna. Si ya se tiene la batería, cuesta cinco centavos hacerlo. Esta es una vieja cámara de bicicleta, que nos da una banda elástica ancha, dos ganchos imperdibles. Este es un imán permanente. Si la corriente fluye por la bobina, se convierte en un electroimán. La interacción entre estos dos imanes es lo que hace girar al motor. Hicimos 30 mil.

    Los maestros vienen enseñando esto desde siempre, simplemente memorizan la definición y la repiten. Si los maestros lo hacen, los niños lo hacen. Puede verse el brillo en sus ojos. Se emocionan sobre lo que es la ciencia. Y esta ciencia no es un juego de ricos. En un país democrático la ciencia tiene que llegarle a los más oprimidos, a los chicos más marginados. El programa comenzó en 16 escuelas y se difundió a 1.500 escuelas oficiales. Más de 100 mil niños aprenden ciencias así. Y solo estamos explorando posibilidades.

    Miren, esto es un tetrapak; materiales horribles desde el punto de vista ambiental. Son seis capas -tres de plástico, aluminio- selladas entre sí. Se han fundido para que no se puedan separar. Ahora podemos hacer una pequeña red y los doblamos y empalmamos y tenemos un icosaedro. Así, algo que es basura, algo que atraganta a las aves marinas, puede reciclarse en una cosa muy, muy divertida. Los sólidos de Platón pueden armarse con objetos como éstos.

    Esto es un pitillo, ahora le cortamos las esquinas así, y se convierte en la boca de un bebé cocodrilo. Si se lo pone en la boca y sopla… (Pitido) Como dicen, “delicias de los chicos, envidias de los maestros”. No se puede ver como se produce el sonido, porque lo que vibra está dentro de mi boca. Voy a dejarlo afuera, para soplar. Voy a aspirar aire. (Pitido) Así, nadie necesita simular la producción del sonido con vibraciones de alambres. Sólo sigue soplando, sigue haciendo sonido, y sigue cortando. Y sucede algo muy lindo. (Pitido) (Aplausos) Y si tienen uno muy pequeño. (Pitido) Estas son cosas que nos enseñan los chicos. También se puede hacer esto.

    Pero antes de continuar, esto es algo que hay que compartir. Esta es una tableta táctil para niños ciegos. Y estas son tiras de velcro. Aquí, mi tableta para dibujar, y mi pluma, que es básicamente una caja de película, esencialmente, como una tanza de pescador, una línea de pescar. Y esto aquí, es lana. Si giro la manivela, toda la lana se introduce. Y lo que un niño ciego puede hacer es simplemente dibujar así. La lana se pega al velcro. Hay 12 millones de niños ciegos en mi país (Aplausos) que viven en completa oscuridad. Y esto les ha sido de gran ayuda. Hay un fábrica allá, que hace que los niños ciegos… no los puede alimentar, no les puede dar vitamina A… Pero esto es una gran ayuda para ellos. No hay patentes. Cualquiera puede hacerlo.

    Es muy, muy sencillo. Vean esto; es un generador. Un generador a manivela. Tiene dos imanes. Aquí hay una polea grande, hecha de caucho entre dos CD. Una pequeña polea y dos imanes bien fuertes. Esta fibra hace girar el alambre, unido a un LED. Si hago girar esta polea, la pequeña va a moverse más rápido. Se crea un campo magnético rotatorio. Obviamente, se cortan las líneas y se genera la fuerza. Y se puede ver que se enciende el LED. Así, este es un generador a manivela.

    Bueno, aquí, de nuevo, Este es solo un anillo de acero, con tuercas de acero. Lo que podemos hacer simplemente, se le dan unas vueltas y continúa girando. Imagínense un grupo de chicos en círculo esperando a pasarse el anillo de acero. Estarán absolutamente felices con este juego.

    Para terminar, lo que podemos hacer es usar unos cuantos periódicos para hacer gorros. Esto es digno de Sachin Tendulkar. Es un buen gorro para críquet Si se acuerdan de Nehru… y de Gandhi… este es el gorro de Nehru, simplemente medio periódico. Hacemos cantidades de juguetes con periódico y este es solo uno de ellos. Esto es, como pueden ver, un pájaro aleteando. Todos los periódicos viejos, los cortamos en cuadritos. Y si Ud. tiene una de estas aves… Los niños japoneses las hacen desde hace muchísimo tiempo. Como pueden ver, este es un pájaro fantail.

    Bueno, para terminar, voy a contarles un cuento. Se llama “La historia del sombreo del capitán”. Había un capitán de barco en el mar. Era bastante lento. En el barco iban muchos pasajeros, que estaban aburridos, por lo que el capitán los invitó a la cubierta. “Vístanse con ropas coloridas, canten y bailen y yo les brindaré de comer y de beber”. El capitán se ponía un gorro cada día y se unía a la fiesta. El primer día fue con un gran sombrero de paraguas, como gorro del capitán. Esa noche, cuando los pasajeros dormían, le hizo un doblez más, y el segundo día tenía un gorro de bombero, con una aleta de sombrero de marca para protegerse la columna. La segunda noche, tomó el mismo gorro y le hizo otro doblez. Y el tercer día usó un sombreo de safari, como casco de explorador. La tercera noche le hizo dos dobleces más, este es un gorro muy, muy famoso, como se ha visto en ciertos de nuestros films de Bollywood… el que usa el policía; se llama el gorro zapalu, que se ha lanzado a las glorias internacionales.

    No hay que olvidar que él era el capitán del barco. Y aquí está el barco. Y ya como final, todos estaban disfrutando mucho el viaje; cantaban y bailaban. De pronto hubo una tormenta y olas enormes. El barco no podía hacer nada más que bailar con las olas. Llegó una ola inmensa y le dio en la punta y se la tumbó. Luego llegó otra y lo golpeó por la parte de atrás y se la arrancó. Y una tercera por acá que se devoró el puente y lo derribó. Y el barco se fue a pique. Y el capitán lo perdió todo, menos un chaleco salvavidas.

    Muchas gracias.

    (Aplausos)

     
  • irakasleak 08:15 on 2013/05/14 Permalink | Reply
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    Guraso eskola: Alison Gopnik: ¿qué piensan los bebés? 

    Alison_Gopnik

    Ume txikien jokaera ikertu dutenek ustekabe bat baino gehiagorekin topo egin dute. Alison Gopnik-en hitzaldi honetan ume hauen jokabidea zientzialarien jokabidearekin parekatzen du eta pista batzuk ematen dizkigu hezkuntza munduan aplikatzeko.

    Alison Gopnik: ¿qué piensan los bebés?

    Transkripzioa:

    ¿Qué sucede en la mente de este niño? Si se hubiera hecho esta pregunta hace 30 años, la mayoría, incluyendo psicólogos, habrían respondido que este niño era irracional, ilógico, egocéntrico y que no podría comprender otros puntos de vista o comprender la relación causa y efecto. En los últimos 20 años la ciencia del desarrollo (infantil) ha invalidado por completo esa idea. Así que ahora, de alguna manera, creemos que el pensamiento de este bebé, es como el pensamiento de los científicos más brillantes.

    Les daré un ejemplo. Una de las cosas en las que podría estar pensando este bebé, que podría pasar por su mente, es que estuviera tratando de averiguar lo que está pasando en la mente de otro bebé. Porque, a fin de cuentas, lo más difícil es descifrar lo que otro piensa y siente. Y tal vez, lo más difícil de todo, es darse cuenta de que lo que otros piensan y sienten, no es, precisamente, lo que nosotros pensamos o sentimos. Quien sigue de cerca la política, puede dar fe de lo difícil que es para algunos lograr esto. Nosotros queríamos saber si los bebés y los niños pequeños podían comprender este hecho profundo acerca de los otros. Ahora la pregunta es: ¿cómo podríamos preguntarles? Después de todo, los bebés no pueden hablar, y si preguntan a un niño de tres años qué piensa, se obtiene un hermoso relato monologal acerca de ponis, cumpleaños y cosas de ese estilo. Entonces, ¿cómo preguntarles?

    Pues el secreto está en el brócoli. Lo que hicimos mi alumna Betty Rapacholi y yo, fue dar a los a bebés dos recipientes con comida: uno de brócoli crudo y otro de pececitos salados deliciosos. A todos los bebés, incluso en Berkley, les gustan las galletas saladas y no les gusta el brócoli crudo. (Risas) Lo que hizo Betty fue probar un poquito de alimento de cada recipiente e hizo como si le gustara uno y otro no. Así, la mitad de las veces mostraba agrado por los pececitos salados y desagrado por el brócoli… …igual que cualquier bebé y persona sensata. Pero la mitad de las otras veces, ella con una porción de brócoli hacía: “mmm… brócoli. Es brócoli, mmm…” Luego, comía galletas saladas, y hacía: “¡uf, puaj! Galletas… He comido galletas. ¡Aaaagggggg!” Ella hizo lo contrario de lo que les gustaba a los bebés. Probamos esto con bebés de 15 y 18 meses. Luego, ella simplemente extendió la mano y dijo: “¿puedes darme un poco?”

    Y la cuestión es: ¿qué le dará el bebé, lo que les gusta a ellos o a ella? Y lo increíble fue que, a los 18 meses de edad, y aunque apenas puedan caminar y hablar, le darán las galletas si es eso lo que a ella le gustaba, o el brócoli, en caso contrario. Por otro lado, los bebés de 15 meses, se quedaban contemplándola mucho tiempo si hacía como si le gustara el brócoli; no lo podían comprender. Pero tras un lapso de tiempo, ellos le daban las galletas, ya que pensaban que a todos les deben gustar. Así que encontramos aquí dos cosas realmente notables. La primera es que estos bebés de 18 meses han descubierto este hecho realmente profundo de la naturaleza humana, y es que no siempre todos queremos lo mismo. Y lo que es más, creían que realmente debían hacer cosas para ayudar a otros a conseguir lo ansiado.

    Mas sorprendente aún, es el hecho que los niños de 15 meses no hicieran esto, y esto sugiere que los bebés de 18 meses han aprendido este hecho profundo de la naturaleza humana, a partir de los 15 meses. Por lo tanto, los niños saben más y aprenden más de lo que habíamos pensado. Y este es uno de los cientos de estudios realizados los últimos 20 años que lo demuestran.

    Ahora, la pregunta que se podría hacer es: ¿por qué los niños aprenden tanto? Y ¿cómo pueden aprender tanto en tan poco tiempo? Es decir, después de todo, si se observa superficialmente a los bebés, parecen bastante inútiles. Y en realidad, en muchos aspectos, son más que inútiles, dado que tenemos que invertir mucha energía para tan sólo mantenerlos con vida. Pero si nos remitimos a la evolución para obtener una respuesta a este misterio de por qué dedicamos tanto tiempo al cuidado de bebés inútiles, existe una respuesta. Si observamos a través de las muchas y diversas especies, no solo a nosotros, los primates, sino también otros mamíferos, las aves, incluso los marsupiales, como los canguros y uómbats; existe una relación entre la duración de la infancia de una especie y el tamaño de sus cerebros en comparación con sus cuerpos, y cuan inteligentes y flexibles son.

    Un claro ejemplo de esta idea son las aves allí. Por un lado, tenemos un cuervo de Nueva Caledonia. Los cuervos y otros córvidos, grajos, etc. son aves sorprendentemente inteligentes y en muchos aspectos, son tan inteligentes como los chimpancés. Y la ciencia ha descubierto que este ave ha aprendido a usar una herramienta para obtener alimento. Y por otro lado, tenemos a nuestra amiga, la gallina. Las gallinas, patos, gansos y pavos son básicamente tan tontos como inoperantes, Son muy buenos para picotear granos, pero para nada más son muy buenos. Resulta que los cuervos bebé de Nueva Caledonia son polluelos inexpertos. Dependen de que sus madres les den a la boca pequeñas lombrices durante dos años, un período largo en la vida de un pájaro. Mientras que las gallinas maduran en pocas meses. Por lo tanto, la niñez es la razón para que los cuervos acaben en las portadas de la ciencia Mientras que las gallinas acaban siendo sopa en la olla.

    Hay algo acerca de esa larga infancia que parece estar conectada con el conocimiento y el aprendizaje. ¿Qué tipo de explicación tendríamos? Bien, algunos animales, como las gallinas, parecen ser muy aptos para hacer muy bien una sola cosa, Por eso demuestran una gran capacidad para picotear granos en un ambiente. Otras criaturas, como los cuervos, no son muy buenos haciendo algo en particular, sin embargo, son extremadamente capaces de aprender las leyes de ambientes diferentes.

    Y por supuesto nosotros, los seres humanos, somos el exponente en esta distribución, como los cuervos. En relación al cuerpo, nuestros cerebros son mucho más grandes que el de cualquier otro animal, somos más inteligentes, más flexibles, podemos aprender más; podemos sobrevivir en los ambientes más diversos, migramos para poblar el mundo, e incluso, hemos ido al espacio. Y nuestros bebés y niños dependen de nosotros durante mucho más tiempo en comparación con otras especies. Mi hijo tiene 23 años. (Risas) Y por lo menos, hasta los 23 años, estamos alimentándolos en la boca.

    Pero, ¿por qué vemos esta correlación? Una idea sería que esa estrategia de aprendizaje, es una estrategia de supervivencia muy poderosa, pero tiene una gran desventaja. Y esa gran desventaja es que, hasta que se aprende, uno está indefenso. Así que no querrán que el mastodonte se lance sobre ustedes y preguntarse a sí mismo: “Una honda o tal vez una lanza ¿Qué sería mejor?” Ustedes quieren aprender todo eso antes que el mastodonte aparezca. Y la manera en que la evolución ha resuelto ese problema, es mediante cierta división del trabajo. Es decir, en esa primer etapa, estamos protegidos por completo, no tenemos que hacer nada más que aprender. Y luego en la adultez, podemos utilizar esas cosas aprendidas siendo bebés y niños y ponerlas en práctica en la vida.

    Entonces, una manera de ver esto sería pensar que los bebés y los niños pequeños son el departamento de investigación y desarrollo de la especie humana. Son los niños celestiales protegidos que solo tienen que explorar, aprender y tener buenas ideas, y nosotros somos la producción y la comercialización. Nosotros tenemos que retomar todas esas ideas que aprendimos de pequeños y ponerlas en práctica. Otra forma de analizar esto, sería en lugar de pensar en bebés y niños como adultos incompletos, los podríamos pensar como seres en una etapa diferente del desarrollo dentro de la especie, —algo similar a las orugas y las mariposas—, con la diferencia de que ellos son las mariposas brillantes que revolotean y exploran el jardín, y nosotros somos las orugas que avanzamos poco a poco hacia nuestra corta adultez.

    Si esto es cierto, si los bebés están diseñados para aprender, —y la historia evolutiva muestra que los niños están capacitados para aprender, están preparados para eso—, podríamos suponer que tienen poderosos mecanismos de aprendizaje. De hecho, el cerebro de los bebés parece ser la computadora mas poderosa de aprendizaje del planeta. Pero parece que las computadoras pueden llegar a ser mucho mejor. Ha habido recientemente una revolución en nuestra comprensión del aprendizaje de las máquinas. Y esto gracias a las ideas del reverendo Thomas Bayes, un estadístico y matemático del siglo XVIII. Y básicamente, lo que Bayes hizo fue proporcionar una base matemática, utilizando la teoría de la probabilidad, para caracterizar y describir, la manera en que los científicos hacen sus hallazgos. Así, si los científicos tienen una hipótesis, luego, salen a comprobarla contra las evidencias. Si las evidencias hacen modificar su hipótesis, entonces testearán una nueva hipótesis, y así sucesivamente. Y Bayes demostró un procedimiento matemático para hacerlo. Y las matemáticas constituyen el núcleo de los mejores programas de aprendizaje automático actuales. Hace unos diez años, yo propuse que los bebés podrían hacer algo parecido.

    Así que si quieren saber qué sucede detrás de esos hermosos ojos marrones, creo que en realidad, sería algo así. Ese es el cuaderno del reverendo Bayes. Así, creo que los bebés hacen cálculos complejos de probabilidad condicional que revisan para comprender cómo funciona el mundo. Bien, ahora parecería que existe un orden superior que demostrar. Después de todo, si preguntan a los adultos sobre estadística, se ven muy ridículos; Entonces, ¿cómo puede ser que los niños hagan estadísticas?

    Para probar esto, usamos un aparato que llamamos, el detector Blicket. Esta es una caja que se enciende y suena la música cuando apoyas sobre ella algunas cosas y otras no. Y con este aparato sencillo, mi laboratorio y otros han hecho decenas de estudios mostrando, precisamente, lo bueno que son los niños para aprender acerca el mundo. Permítanme mencionarles solo uno, que hicimos con mi alumna, Tumar Kusher. Si les hubiera mostrado este detector, seguramente habrían pensado que la manera de hacerlo funcionar sería colocando un bloque sobre él. Sin embargo, este detector, funciona de una manera un poco extraña. Porque si agitamos un bloque sobre él, algo que seguramente no hubieran pensado que podríamos hacer, el detector se activará dos veces de cada tres; mientras que, si hace lo previsible, es decir, apoya el bloque sobre el detector, éste sólo se activará dos veces de cada seis. Por lo tanto, la hipótesis poco probable, es la que tiene evidencias más sólidas. Parece como si la agitación del bloque fuese una estrategia más eficaz que la otra estrategia. Entonces, hicimos esto: dimos a los niños de 4 años este patrón de evidencias y les pedimos que lo hicieran funcionar. Y efectivamente, el niño de 4 años usó la evidencia, de agitar el objeto sobre el detector.

    Ahora, hay dos cosas realmente interesantes al respecto. La primera, y nuevamente, se trata de niños de 4 años. Están aprendiendo a sumar. Pero inconscientemente, están haciendo esos cálculos complejos que les darán una medida de probabilidad condicional. Y otra cosa interesante, es que ellos usan esa evidencia para llegar a una idea, a una hipótesis acerca del mundo, que al comienzo, parece muy poco probable. Y en los estudios que hemos estado haciendo en mi laboratorio, hemos demostrado que los niños de 4 años son mejores que los adultos en averiguar una hipótesis poco probable ante la misma tarea. Así que en estas circunstancias, los niños están usando estadísticas para comprender el mundo. Pero, después de todo, los científicos hacen experimentos y quisimos ver si los niños también los hacen. Cuando los niños experimentan, lo llamamos: “meterse en todo” o bien: “jugar”.

    Y han surgido recientemente un montón de estudios interesantes que han demostrado que el juego es, realmente, una especie de programa de investigación experimental. Aquí hay uno del laboratorio de Cristine Legare. Cristina usó nuestro detector Blicket, y lo que hizo fue mostrarle a los niños que los amarillos lo hacían funcionar y los rojos no. Luego, les mostró una anomalía. Y verán ahora que éste pequeño desplegó 5 hipótesis en un lapso de 2 minutos.

    (Video) Niño: “¿Qué tal éste?” “Igual que el otro lado”

    Alison Gopnik: Su primer hipótesis ha sido falseada.

    (Risas)

    Niño: “Ésta se enciende, y ésta no.”

    AG: Hizo su registro de la experiencia.

    Niño: “¿Qué la hace encender? “ (Risas) “No lo sé…”

    AG: Todos los científicos reconocerían esa expresión de desesperación. ¿No es cierto?

    (Risas)

    Niño: “Ah, es porque éste tiene que estar como éste y éste como éste.”

    AG: Muy bien, hipótesis 2.

    Niño: “Es por eso…” “…oh…”

    (Risas)

    AG: Ahora la próxima idea. Y pidió a la investigadora hacer esto, colocarlos sobre el otro lugar. Tampoco funciona.

    Niño: ”Oh, porque la luz sólo llega hasta aquí… …y no hasta aquí. “Oh, la parte inferior de la caja tiene electricidad, pero ésta no.”

    AG: Bien, ésa es su cuarta hipótesis.

    Niño: “Se enciende cuando pones 4.” “Entonces, tienes que poner 4 en éste para que se encienda, y dos en éste.”

    AG: Muy bien, ésa es su quinta hipótesis.

    Se trata de un niño adorable y particularmente expresivo, pero Cristine descubrió que esto es bastante típico. Si ustedes observan cómo juegan los niños, y les piden que les expliquen, lo que realmente hacen es una serie de experimentos. Esto, en realidad, es bastante característico en los niños de 4 años.

    Pues bien, ¿qué se siente siendo este tipo de criatura? ¿Qué se siente siendo una de esas brillantes mariposas que puede poner a prueba 5 hipótesis en dos minutos? Bueno, si nos remontamos a psicólogos y filósofos, muchos de ellos afirmaban que los bebés apenas eran conscientes o no lo eran en absoluto. Y yo pienso que es exactamente lo contrario. Creo que los bebés y los niños son más conscientes que nosotros, los adultos. Ahora, esto es lo que sabemos acerca de cómo funciona la conciencia en adultos. La atención y la conciencia de los adultos se parece a un reflector. Los adultos decidimos si algo es relevante o importante, o no y dirigimos la atención hacia eso. Y la conciencia hacia ese objeto que estamos atendiendo se ilumina y reaviva considerablemente, mientras que el resto de las cosas se apagan; e incluso sabemos cómo el cerebro hace esto.

    Cuando prestamos atención, la corteza prefrontal, que es la parte ejecutiva de nuestro cerebro, envía una señal que hace que una pequeña porción de nuestro cerebro sea más flexible, mejor para el aprendizaje, anulando la actividad en el resto del cerebro. Por lo tanto, tenemos una atención muy enfocada, dirigida a un propósito. Si observamos a los bebés y a los niños, vemos algo muy diferente. Yo pienso que los bebés y los niños parece que tuvieran un linterna de la conciencia mas que un reflector de la conciencia. Por eso, los bebés y los niños son muy malos para concentrarse en una sola cosa, pero son muy buenos para tomar información de muchas fuentes diferentes a la vez. Y si observan sus cerebros, los verán inundados de neurotransmisores que son muy buenos para inducir el aprendizaje y la plasticidad, mientras que los inhibidores no se ponen aun en funcionamiento. Entonces, cuando decimos que los bebés y los niños pequeños no son buenos prestando atención, es decir, en realidad, son malos en no prestar atención. Por tanto, son malos para ignorar todas las cosas interesantes que los rodean y mirar sólo lo que es importante. Ese es el tipo de atención, de conciencia que podemos esperar, de aquellas mariposas que están diseñadas para aprender.

    Y si quisiera pensar en una manera de obtener una muestra de la conciencia de un bebé como adulto, creo que la mejor manera es pensar las veces que nos enfrentamos a situaciones nuevas: cuando nos enamoramos nuevamente, cuando visitamos una ciudad por primera vez. Y lo que sucede, en esos casos, no es que la conciencia se contrae, todo lo contrario, se expande. Y es así que, esos tres días en París, parecen estar mucho más rebosantes de conciencia y experiencia, que todos esos meses de caminar, hablar y de reuniones de facultad, y —como zombies— de regresar a casa. Y por cierto, ese café, ese maravilloso café que han tomado, en realidad, imita el efecto de los neurotransmisores del bebé. Entonces, ¿qué se siente siendo un bebé? Es como estar enamorado en París por primera vez, tras haber tomado tres expresos dobles. (Risas) Esa es una fantástica manera de vivir, pero les hará despertarse a las tres de la madrugada llorando.

    (Risas)

    Pero es bueno ser adulto. No quiero decir mucho más sobre lo maravillosos que son los bebés. Es bueno ser adulto. Podemos atarnos los cordones y cruzar la calle solos. Y tiene sentido que pongamos mucho esfuerzo en hacer que los bebés piensen como los adultos. Pero queremos ser como esas mariposas para tener mentes abiertas y dispuestas al aprendizaje, imaginación, creatividad, innovación… y tal vez, algunas veces, los adultos deberían empezar a pensar como los niños.

    (Aplausos)

     
  • irakasleak 08:15 on 2013/05/13 Permalink | Reply
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    Guraso eskola: Kakenya Ntaiya “Una niña que exigió una educación” 

    Kakenya_Ntaiya

    Oso hunkigarria Kakenya Ntaiyaren testigantza. Andereño izatera iritsi den emakume Masai honen historia gogorra eta bere komunitateari eskaintzen dion zerbitzuak gogora dakarkigu hezkuntzaren xedea eduki batzuk ikastea baino askoz ere gehiago dela.

    Transkripzioa

    Hay un grupo de personas en Kenia. Las personas cruzan océanos para verlos. Son personas altas. Saltan alto. Usan prendas rojas. Y matan leones. Se preguntarán, ¿quiénes son estas personas? Son los masái. ¿Y saben qué es lo genial? Yo soy una de ellos.

    En la tribu masái, los niños son criados para ser guerreros. Las niñas, para ser madres. Cuando tenía 5 años, me enteré de que estaba comprometida para casarme en cuanto llegara a la pubertad. Mi madre, mi abuela, mis tías, me recordaban constantemente que mi marido acababa de pasar. (Risas) Genial, ¿no? Y todo lo que debía hacer desde ese momento era prepararme para ser la mujer perfecta a la edad de 12 años. Mi día comenzaba a las 5 de la mañana, ordeñando las vacas, barriendo la casa, cocinando para mis hermanos, recolectando agua y leña. Hacía todo lo que necesitaba hacer para convertirme en la esposa perfecta.

    Fui a la escuela, no porque las niñas o mujeres masái fueran a la escuela. Fue porque a mi madre se le negó la educación, y ella constantemente nos recordaba a mis hermanos y a mí que ella no quería que viviéramos la vida que ella llevaba. ¿Por qué decía esto? Mi padre trabajaba como policía en la ciudad. Volvía a casa una vez al año. A veces no lo veíamos durante casi dos años. Y cuando volvía a casa, siempre era un caso diferente. Mi madre trabajaba mucho en la granja cultivando la cosecha para que pudiéramos comer. Ella criaba las vacas y las cabras para poder cuidarnos. Pero cuando mi padre volvía, vendía las vacas, y los productos que teníamos, y se iba a beber con sus amigos a los bares. Como mi madre era mujer, no se le permitía ser dueña de ninguna propiedad, y por defecto, todo en mi familia pertenecía a mi padre, así que tenía ese derecho. Y si mi madre lo cuestionaba, él la golpeaba, abusaba de ella y realmente era difícil.

    Cuando fui a la escuela, tuve un sueño. Quería convertirme en maestra. Los maestros se veían bien. Siempre usaban lindos vestidos, zapatos con tacón. Después me enteré que son incómodos, pero los admiraba. (Risas) Pero sobre todo, los maestros solo escribían en la pizarra; no es un trabajo difícil, eso pensé, comparado con lo que yo hacía en la granja. Así que quería convertirme en maestra.

    Y trabajé duro en la escuela, pero al llegar a octavo grado, fue un factor determinante. En nuestra tradición, hay una ceremonia que las niñas deben pasar para convertirse en mujeres es un ritual de iniciación a la feminidad. Y entonces, a penas estaba terminando el octavo grado, y esa era mi etapa de transición a la preparatoria. Esta fue la encrucijada. Una vez que pasara por este ritual, me iba a convertir en esposa. Y, mi sueño de convertirme en maestra, no se realizaría. Entonces hablé, tenía que idear un plan para poder resolver estas cuestiones. Hablé con mi padre. Hice algo que la mayoría de las niñas no habían hecho nunca. Le dije a mi padre, “Voy a pasar por esta ceremonia solo si me dejas volver a la escuela”. La razón fue porque, si yo huía, mi padre quedaría estigmatizado, y lo llamarían el padre de la niña que no quiso atravesar la ceremonia. Hubiese sido algo muy vergonzoso de llevar el resto de su vida. Entonces lo resolvió. “Bien”, dijo, “está bien, vas a poder ir a la escuela después de la ceremonia”.

    Y lo hice. La ceremonia ocurrió. Es una larga semana de emoción. Es una ceremonia. Las personas la disfrutan. Y el día anterior a la ceremonia, estábamos bailando, divirtiéndonos, y esa noche no dormimos. Llegó el día, y salimos de la casa de donde habíamos bailado. Sí, bailamos y bailamos. Salimos al jardín, y había muchas personas esperando. Formaban un círculo. Y a medida que bailábamos y bailábamos, y nos acercábamos a este círculo de mujeres, había hombres, mujeres, niños, todo el mundo está allí. Había una mujer sentada en el medio, y esta mujer, estaba esperando para sujetarnos. Yo era la primera. Estaban mis hermanas y un par de niñas más, y mientras me acercaba a ella, ella me miró, y me senté. Y me senté, y abrí mis piernas. Mientras abría mis piernas, vino otra mujer, y esta mujer traía un cuchillo. Y con el cuchillo en la mano, caminó hacia mí sostuvo el clítoris, y lo cortó.

    Como pueden imaginarse, yo sangraba y sangraba. Luego de sangrar un rato, me desmayé. Es algo que a muchas niñas… Tuve suerte de no morir, muchas mueren. Se practica, sin anestesia, con un cuchillo viejo y oxidado, y fue difícil. Tuve suerte porque, además, mi mamá hizo algo que la mayoría de las mujeres no hace. Tres días después, luego de que todos se fueran, mi mamá trajo una enfermera. Nos cuidaron. Tres semanas después, sané, y ya estaba de nuevo en la preparatoria. Estaba tan decidida a convertirme en maestra en ese momento para poder marcar una diferencia en mi familia.

    Bien, mientras estaba en preparatoria, ocurrió algo. Conocí a un joven de nuestra aldea que había asistido a la Universidad de Oregón. El hombre vestía una camiseta blanca, jeans, una cámara zapatillas blancas, y estoy hablando de zapatillas blancas. Hay algo en la ropa, creo, y en los zapatos. Eran zapatillas, y esta es un aldea que ni siquiera tiene caminos pavimentados. Era muy atractivo.

    Le dije, “Bien, quiero ir donde tú estás”, porque este muchacho se veía muy feliz, y yo admiraba eso.

    Y él me dijo, “Bueno, ¿qué quieres decir con que quieres ir? ¿Acaso no tienes un esposo esperándote?”

    Y le dije, “No te preocupes por esa parte. Solo dime cómo llegar allí”.

    Este caballero me ayudó. Mientras estaba en la preparatoria, mi padre estaba enfermo. Le dio un ACV, y estaba muy, muy enfermo, así que no podía decirme qué hacer. El problema es que mi padre, no es el único padre que tengo. Todos los hombres en la comunidad, de la edad de mi padre, son mi padre por defecto, mis tíos, todos ellos, y ellos dictan mi futuro.

    Así que llegó la noticia, envié una solicitud y me aceptaron en la Randolph-Macon Woman’s College, en Lynchburg, Virginia, y no podía venir sin el respaldo de la aldea, porque necesitaba reunir el dinero para comprar el pasaje de avión. Me dieron una beca, pero necesitaba llegar hasta aquí. Pero necesitaba el respaldo de la aldea, y aquí, nuevamente, cuando los hombres se enteraron y las personas se enteraron de que una mujer tenía la oportunidad de ir a la universidad, todos dijeron, “Qué perdida de oportunidad. Esto se lo tendrían que haber dado a un muchacho. No podemos hacer esto”,

    Así que regresé, y tuve que volver a nuestras tradiciones. Hay una creencia, en nuestro pueblo que dice que la mañana trae buenas noticias. Así que tuve que inventar algo que tuviese que ver con la mañana, porque hay buenas noticias en la mañana. Y en la aldea, además, hay un jefe, un anciano, que si accede, todos deben seguirlo. Así que fui a verlo, en la mañana, mientras salía el sol. Lo primero que él vio cuando abrió la puerta, fue a mí.

    “Mi niña, ¿qué estás haciendo aquí?”

    “Bueno, Papá, necesito ayuda. ¿Puedes ayudarme para ir a Estados Unidos?” Le prometí que sería la mejor niña, que regresaría, y que cualquier cosa que ellos quisieran después, yo la haría por ellos.

    Él me dijo, “Bueno, pero no puedo hacerlo solo”. Me dio una lista de otros 15 hombres, 16 hombres más, y cada mañana yo los visitaba. Todos ellos se reunieron. La aldea, las mujeres, los hombres, todos se reunieron para respaldarme para que viniese a obtener mi educación.

    Llegué a Estados Unidos. Y como imaginan, ¿qué fue lo que encontré? ¡Encontré nieve! Encontré Wal-Marts, aspiradoras, y mucha comida en la cafetería. Estaba en la tierra de la abundancia.

    Lo disfruté, pero durante el tiempo que estuve aquí, descubrí muchas cosas. Descubrí que la ceremonia que atravesé cuando tenía 13 años se llama mutilación genital femenina. Aprendí que es anticonstitucional en Kenia. Aprendí que no debía cambiar ninguna parte de mi cuerpo para obtener una educación. Tenía un derecho. Y mientras hablamos ahora, hay 3 millones de niñas en África, corriendo el riesgo de pasar por esta mutilación. Aprendí que mi mamá tiene derecho a la propiedad. Aprendí que no debía ser abusada solo por ser mujer. Estas cosas me enfurecieron. Quería hacer algo. Cuando volvía, cada vez que volvía, veía que las hijas de mis vecinos se estaban casando. Las estaban mutilando, y aquí, luego de graduarme, trabajé en la ONU, volví a la universidad para obtener mi licenciatura, y tenía presente el llanto constante de estas niñas. Debía hacer algo.

    Cuando volvía, comencé hablando con los hombres de la aldea, y las madres, y les dije, “Les quiero devolver, como les prometí que volvería para ayudarlos. ¿Qué necesitan?”

    Y hablando con las mujeres, me dijeron, “¿Sabes que necesitamos? Realmente necesitamos una escuela para las niñas”. Porque nunca había habido una escuela para niñas. Y la razón por la cual querían una escuela para ellas es porque cuando violaban a una niña mientras iba a la escuela, culpaban a la madre por ello. Si quedaba embarazada antes del matrimonio, también culpan a la madre, y la castigan por ello. La golpean. Me dijeron “Queremos poner a nuestras niñas en un lugar a salvo”.

    Mientras nos mudábamos, y fui a hablar con los padres, se imaginarán por supuesto, lo que me dijeron ellos: “Queremos una escuela para niños”.

    Y les dije, “Bien, hay un par de hombres de mi aldea que han salido, y han obtenido una educación. ¿Por qué no pueden ellos construir una escuela para niños, y yo construyo una para niñas? Esto tuvo sentido. Y estuvieron de acuerdo. Y les dije, que quería que me mostraran una señal de su compromiso. Y lo hicieron. Donaron el terreno donde construimos la escuela para las niñas. Lo hicimos.

    Quiero que conozcan a una de las niñas en esa escuela. Angeline presentó una solicitud, y ella no cumplía con ninguno de los requisitos que teníamos. Ella es huérfana. Sí, podríamos haberla aceptado por eso. Pero ella ya era mayor. Tenía 12 años, y nosotros estábamos tomando niñas que estaban en cuarto grado. Angeline había estado mudándose de un lugar a… porque siendo huérfana, no tiene madre, ni padre, así que iba de la casa de una abuela a la otra, de tía en tía. No tenía estabilidad en su vida. Y la observé, recuerdo ese día, y vi algo mucho más allá de lo que veía en Angeline. Y sí, ella ya era mayor para estar en cuarto grado. Le dimos la oportunidad de venir a clases. Cinco meses después, esta es Angeline. Había comenzado una transformación en su vida. Angeline quiere ser piloto, para poder volar alrededor del mundo y marcar una diferencia. No era nuestra mejor alumna cuando la aceptamos. Ahora es la mejor alumna, no solo en nuestra escuela, sino de toda la división en la que estamos. Ella es Sharon. Ahí está cinco años después. Esta es Evelyn. Cinco meses después, esta es la diferencia que estamos haciendo.

    Mientras comienza un nuevo día en mi escuela, sucede el comienzo de algo nuevo. En este momento, 125 niñas jamás serán mutiladas. Ciento veinticinco niñas, no serán casadas a la edad de 12 años. Ciento veinticinco niñas están creando y alcanzando sus sueños. Esto es lo que estamos haciendo, dándoles oportunidades, donde pueden crecer. En este momento, hay mujeres a quienes no están golpeando gracias a la revolución que comenzamos en nuestra comunidad.

    (Aplausos)

    Quiero desafiarlos hoy. Me están oyendo, porque están aquí, siendo muy optimistas. Son personas que son muy apasionadas. Son personas que quieren ver un mundo mejor. Son personas que quieren ver que la guerra llegue a su fin, sin pobreza. Son personas que quieren marcar una diferencia. Son personas que quieren construir un futuro mejor. Quiero desafiarlos a que sean esa primera persona, porque los demás los seguirán. Sean los primeros. Las personas los seguirán. Sean valientes. Háganse valer. Sean intrépidos. Estén seguros. Muévanse, porque mientras cambien el mundo, mientras cambien su comunidad, creemos que estamos impactando a una niña, una familia, una aldea, un país a la vez. Estamos haciendo una diferencia, así que si cambian el mundo, van a cambiar su comunidad, van a cambiar su país, y piénsenlo. Si Uds. lo hacen, y yo lo hago, ¿acaso no estaremos creando un mejor futuro para nuestros hijos, para sus hijos, para sus nietos? Y viviremos en un mundo muy pacífico. Muchísimas gracias.

    (Aplausos)

     
  • irakasleak 08:15 on 2013/05/12 Permalink | Reply
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    Guraso eskola: Shukla Bose “Enseñando a un niño por vez” 

    Shukla_Bose

    Shukla Bosek dioenez, haurrak heztea zenbaki kontuetatik harago doan zerbait da eta, are gehiago, pobretasun larrian bizi diren haurraz mintzatzen bagara. Hitzaldian bere esperientziaren berri ematen digu eta ikasle bakoitzaren garapenean zentratzeak duen garrantzia azpimarratzen du. Emaitzak eta gainontzeko guztia horren ondorioa baino ez dira.

    Transkripzioa

    Hoy me encuentro ante ustedes con toda humildad queriendo compartirles mi experiencia de los últimos 6 años en el campo del servicio, y la educación. No soy una profesora diplomada, ni tampoco una asistente social veterana. Estuve 26 años en el mundo empresarial, intentando hacer rentables a diferentes organizaciones. Y después en el 2003, Inicié la Fundación Humanidad Parikrma desde la mesa de mi cocina.

    Lo primero que hicimos fue caminar por los barrios pobres. Por cierto, hay 2 millones de personas en Bangalore que viven en 800 barrios marginados. No pudimos ir a todos los barrios, pero intentamos recorrer tanto como pudimos. Caminamos por estos barrios, e identificamos casas en donde vivían niños que nunca irían a la escuela. Hablamos con sus padres, tratamos de convencerlos acerca de mandar a sus niños a la escuela. Jugamos con los niños, y volvimos a casa muy cansados, exhaustos, pero con imágenes de caras radiantes, de ojos chispeantes, y nos fuimos a dormir.

    Estábamos todos muy entusiasmados por comenzar. Pero luego nos topamos con los números. 200 millones de niños entre 4 y 14 años, que deberían ir a la escuela, pero no lo hacen. 100 millones de niños que van a la escuela, pero no saben leer; 125 millones no saben hacer cálculos matemáticos básicos. También escuchamos que 250 mil millones de rupias indias fueron destinadas a educación estatal. El 90 por ciento de ese monto fue utilizado en el salario de profesores y administradores. Pero aún así, India tiene una de las tasas de absentismo de profesores más elevadas del mundo, con 1 de cada 4 que no van a la escuela en todo el año escolar.

    Esos números fueron totalmente inconcebibles, abrumadores, y constantemente nos preguntaban “¿Cuándo van a comenzar las clases? ¿Cuántas escuelas van a inaugurar? ¿Cuántos niños van a ingresar? ¿Cómo van a calificar? ¿Cómo se van a expandir? Fue muy difícil no asustarse, no ser intimidados. Pero nos mantuvimos en nuestra idea y dijimos: “No estamos aquí por los números”. Queremos dedicarnos a un niño por vez y guiarlo a lo largo de la escuela, mandarlo a la universidad y prepararlo para una mejor vida, con un trabajo de gran valor.

    De esa forma iniciamos Parikrma. La primer escuela Parikrma comenzó en un barrio pobre donde había 70.000 personas viviendo bajo la línea de pobreza. Cuando comenzamos, nuestra primer escuela estaba en el techo de un edificio que tenía 2 pisos, el único edificio de 2 pisos dentro del barrio. Y esa azotea no tenía techo, sólo la mitad de una plancha de lata. Esa fue nuestra primera escuela. 165 niños. El año académico indio comienza en junio. Y como suele llover mucho en junio, todos nos acurrucábamos bajo el delgado techo de lata esperando que dejara de llover. Dios mío, qué buen ejercicio de vinculación afectiva tuvimos. Y todos nosotros que estábamos bajo el techo, todavía estamos juntos. Luego surgió la segunda escuela, la tercera, la cuarta, y un primer ciclo universitario. En 6 años tenemos 4 escuelas, 1 colegio pre-universitario, y 1.100 niños provenientes de 28 barrios pobres y 4 orfanatos. (Aplausos)

    Nuestro sueño es muy simple: preparar a cada uno de estos chicos para la vida, educarlos y también enseñarles a vivir pacíficamente, satisfechos en este mundo conflictivo, caótico y globalizado. Ahora, cuando uno habla a escala mundial tiene que hablar en inglés. Por eso todas nuestras escuelas son escuelas donde se habla inglés. Pero existe este mito acerca de que los niños de los barrios pobres no pueden hablar bien en inglés. Nadie de sus familias ha hablado inglés. Nadie de su generación ha hablado inglés. Pero qué equivocados están.

    Video: Niña: Me gustan los libros de aventura, y otros de mis favoritos son los de Alfred Hitchcock y la saga Hardy Boys. Todos esos tres son parecidos, aunque lo son en distintos contextos. Uno es como mágico, los otros dos son como de investigación. Me gustan esos libros porque hay algo especial en ellos, el vocabulario usado en esos libros, y la forma, el estilo de escritura. Quiero decir, una vez que tomo un libro no lo puedo dejar hasta terminarlo por completo. Incluso si me toma como cuatro horas y media, o tres horas y media para terminar mi libro, lo hago.

    Niño: Hice una buena investigación y conseguí información sobre los autos más rápidos del mundo. Me gusta la Ducati ZZ143, porque es la más rápida, la moto más rápida del mundo. Y me gusta la Pulsar 220 DTSI porque es la moto más rápida de India.

    Bueno, el padre de esa niña que vieron vende flores al costado de la carretera. Y este niño ha estado asistiendo a clases por 5 años. Pero ¿no es extraño que niños de todo el mundo amen las motos rápidas? Él no ha visto ninguna. No se ha subido a ninguna, por supuesto, pero ha investigado mucho a través del buscador Google. Saben, cuando comenzamos con nuestras escuelas de habla inglesa también decidimos adoptar el mejor programa de estudios posible, el currículo ICSC. Y otra vez, hubo personas que se rieron de mi y dijeron, “¿Estás loca eligiendo una currícula tan difícil para estos alumnos? Nunca serán capaces de lograrlo”. Nuestros niños no sólo se las arreglan muy bien, sino que también se destacan. Sólo tendrían que venir y ver cuan bien les está yendo a nuestros niños.

    También existe otro mito acerca de que los padres de los barrios marginados no están interesados en que sus niños vayan a la escuela, preferirían ponerlos a trabajar. Eso es absolutamente una tontería. Todos los padres alrededor del mundo quieren que sus hijos lleven una mejor vida que ellos. Pero necesitan creer que el cambio es posible.

    Video: (Hindi)

    Shukla Bose: Tenemos un 80 por ciento de asistencia en todas nuestras reuniones entre padres y maestros. A veces hasta un 100 por ciento, mucho más que en varias escuelas privilegiadas. Los padres han empezado a asistir. Es muy interesante. Cuando empezamos nuestra escuela los padres marcaban huellas digitales en el registro de asistencia. Ahora han aprendido a firmar. Los niños les han enseñado. Es increíble lo mucho que los niños pueden enseñar.

    Algunos meses atrás, en realidad a fines del año pasado, hubo algunas madres que se acercaron y nos dijeron, “Saben, queremos aprender a leer y a escribir. ¿Pueden enseñarnos?”. Así que comenzamos con una actividad extracurricular para nuestros padres, para nuestras madres. Había 25 madres que venían regularmente después de la escuela a estudiar. Queremos continuar con este programa y extenderlo a todas nuestras demás escuelas.

    El 98 por ciento de nuestros padres son alcohólicos. Así que pueden imaginarse cuan traumatizadas y cuan disfuncionales son las casas donde vienen nuestros niños. Tenemos que mandar a los padres a laboratorios de desintoxicación y cuando vuelven, la mayoría de las veces sobrios, tenemos que encontrarles un trabajo para que no recaigan. Hay alrededor de 3 padres que han sido capacitados para cocinar. Les hemos enseñado sobre nutrición, higiene. Los hemos ayudado a montar una cocina y ahora están cocinando para todos nuestros niños. Hacen un muy buen trabajo porque sus hijos están comiendo su alimento, pero lo más importante es que es la primera vez que tienen respeto, y sienten que están haciendo algo valioso.

    Más del 90 por ciento de nuestro personal no docente son todos padres y del clan familiar. Hemos comenzado muchos programas sólo para asegurarnos de que el niño venga a la escuela. Un programa vocacional para hermanos mayores de manera que a los menores no se les impida venir a la escuela.

    Otro mito acerca de los niños de los barrios es que no pueden integrarse con el resto de la sociedad. Miren a esta niña, una de los 28 niños de escuelas privilegiadas -las mejores escuelas del país- que fue seleccionada para el programa de identificación de talentos en la Universidad Duke y fue enviada al IIM- Amedabad.

    Video: Niña: Cada vez que lo recordamos sentimos tanto orgullo de haber ido al campamento. Cuando fuimos todos eran muy amables, particularmente, yo hice muchos amigos. Y sentí que mi inglés ha mejorado mucho al haber ido allí y hablado con amigos y demás. Ahí se conocen niños con diferentes principios y todo eso, un pensamiento diferente, una sociedad totalmente diferente. Me relacioné con casi todos. Eran muy amables. Tuve muy buenos amigos ahí, que son de Delhi y de Mumbai. Incluso hoy seguimos en contacto por Facebook.

    Después de este viaje a Amedabad me he convertido en esta persona totalmente diferente que se relaciona con gente y todo eso. Antes de eso sentía como que no era así. Ni siquiera me relacionaba o empezaba a hablar con alguien tan rápido. Mi acento en inglés ha mejorado mucho. Y aprendí a jugar al fútbol, vóleibol, frisbee, muchos juegos. Y no quería ir a Bangalore. Dejen quedarme aquí. Una comida muy estupenda. La disfruté. Fue tan estupenda. Disfruté comiendo y como que se me acercaban y me preguntaban, “Si señora, ¿qué desea?” ¡Fue tan bueno oír eso!

    (Risas) (Aplausos)

    Esta niña estaba trabajando de mucama antes de ingresar a la escuela. Y hoy quiere ser una neuróloga.

    A nuestros niños les está yendo de maravillas en los deportes. Realmente se están destacando. Hay una competencia atlética intercolegial que se celebra cada año en Bangalore, donde participan 5.000 niños de las 140 mejores escuelas de la ciudad. Hemos obtenido el premio a la mejor escuela por 3 años consecutivos. Y nuestros niños vuelven a casa con una bolsa llena de medallas, con muchos admiradores y amigos. El año pasado hubo un par de niños de escuelas de elite que vinieron a preguntar sobre el ingreso a nuestra escuela. También tenemos nuestro propio equipo ideal.

    ¿Por qué esto está sucediendo? ¿Por qué nos tienen tanta confianza? ¿Es la exposición? Tenemos profesores de MIT, Berkeley, Stanford, el Instituto Indio de Ciencia, que vienen y les enseñan a nuestros niños muchas fórmulas científicas, experimentos, mucho más allá del aula. El arte y la música son considerados como terapia y medios de expresión. También creemos que lo que más importa es el contenido. No es la infraestructura, ni los baños, ni las bibliotecas, sino lo que en realidad sucede en esta escuela lo que más importa. Crear un ambiente de aprendizaje, de investigación, de exploración es una verdadera educación.

    Cuando comenzamos Parikrma no teníamos ni idea cuál era el rumbo que estábamos tomando. No contratamos a Mackenzie para hacer un plan de negocios. Pero sabemos con seguridad que lo que queremos hacer hoy es dedicarnos a un niño por vez, sin enredarnos con los números, y realmente ver al niño completar el círculo de la vida, y liberar todo su potencial. No creemos en escalas porque creemos en la calidad, y las escalas y los números ocurrirán automáticamente. Hay empresas que nos han apoyado, y ahora podemos abrir más escuelas. Pero comenzamos con la idea de un niño por vez.

    Este es Parusharam, de 5 años. Estaba mendigando en una parada de autobús hace algunos años. lo recogieron y ahora está en un orfanato. Ha estado viniendo a la escuela durante los últimos 4 meses y medio. Está en jardín de niños. Ha aprendido a hablar inglés. Tenemos un modelo por el cual los niños pueden hablar inglés y entender inglés en un período de 3 meses. Él sabe contar historias, en inglés, sobre el cuervo sediento, el cocodrilo, y la jirafa. Y si le preguntan qué le gusta hacer él dirá, “Me gusta dormir. Me gusta comer. Me gusta jugar.” Y si le preguntan qué quiere hacer él dirá, “Quiero hacer caballeo” Bueno, “caballeo” es andar a caballo. Así que Parusharam viene a mi oficina todos los días. Viene a darme un masaje en la pancita, porque cree que eso me dará suerte.

    Cuando comencé Parikrma lo hice con mucha arrogancia, pensando que transformaría el mundo. Pero hoy yo he sido transformada. He sido cambiada con mis niños. He aprendido tanto de ellos, amor, compasión, imaginación, y mucha creatividad. Parusharam es Parikrma con un comienzo simple pero con un camino muy largo por recorrer. Se los prometo, Parusharam hablará en una conferencia de TED dentro de unos años. Gracias. (Aplausos)

     
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